TERNURA, Y DOS PARTIDOS PARA UNA LIGA

Confieso que algunos amigos me producen ternura hablando de fútbol. Me refiero a la lucha interna que sufren entre el excelente juego del Barsa y su ‘catalanitis’. Y ahí entran tanto los madridistas confesos, y españolistas ante todo, como los culés avergonzados por las aptitudes de algunos dirigentes catalanes contra España y sus símbolos, secundados por una masa, simplona como todas, entontecida por aquellos. El jueves asistimos al gran espectáculo de S. Mamés con la mayor parte de los seguidores vascos homenajearon a Raúl aplaudiéndole con elegancia y generosidad en reconocimiento a tantos años como gran jugador, y nadie creo que dude de su españolidad. También hubo algunos que le insultaron a él y a España. Pero es que, imbéciles hay en todos sitios.
Y hablo de ternura porque escuchar a murcianos o cartageneros defender con tanto ardor a España, cuando hemos sido el culo del mundo siempre para casi todos sus dirigentes deportivos y políticos, habla mucho de nuestra bonhomía. Como muestra, dos botones. Deportivamente, el Murcia fue al único club español que bajaron a 2ª B por no hacerse S.A.D., con Rubalcaba de ministro responsable por cierto. Y, si hablamos sólo de política, salvo un gobierno de Franco con Silva Muñoz a la cabeza haciendo el Trasvase Tajo-Segura, ningún otro dirigente nacional ha hecho nunca nada singular por nuestra Región. Recordemos que la autopista del Mediterráneo se paró muchos años en Alicante; que ahora nos cuentan que el AVE por Alicante llegará en algún lustro; y que al todavía non nato aeropuerto le han puesto zancadillas políticos de todos los colores. Y como nos descuidemos nos quedamos también sin agua gracias a regiones tan españolas como las dos Castillas, Madrid o Aragón; recordemos el fallido proyecto del triple trasvase de Borrell o el más reciente del Ebro –‘hijoputadas’ de Zapatero y Caroll Rovira aparte-. Señalo lo anterior, justamente, porque creo que nunca deberíamos mezclar el fútbol y la política.
Hablando de los descerebrados dirigentes políticos y deportivos que han exacerbado sus sueños separatistas antiespañoles mezclando el fútbol y la política, hay que darle la razón a Florentino Pérez cuando se ha negado a que una masa informe y cobarde, como todas, aprovechen la final de Copa del Rey para insultar a España y a sus símbolos en el Bernabéu. Se puede decir que eso es entrar en el juego de aquellos, pero, seguramente, si en otras cosas se fuera tan firme como el presidente blanco nos ahorraríamos muchos espectáculos deleznables. Por ejemplo: ¿alguien se imagina una liga catalana con el Barsa y el Español jugando contra el Manlleu, Hospitalet, Manresa o Reus Deportivo; ¿y una vasca con el Bilbao o la
Real haciéndolo contra el Indauchu, Baracaldo, Sestao o Real Unión de Irún? Pues ellos tampoco. Justamente eso es lo que habría que responderles, animándoles, cuando piden selecciones nacionales. Entonces veríamos cómo la negativa vendría de los mismos clubes que ahora defienden con la boca chica planteamientos por el estilo. Ni jugadores de élite, ni televisiones, ni grandes presupuestos y estadios, ni docenas de miles de socios, etc. En estos temas, como en otros, habría que poner antes la inteligencia y la firmeza que el rancio, por otra parte, nacionalismo español. Luego, enarbolan el victimismo y se aprovechan de la tan detestada España y de todos nosotros.
Dejando este casposo tema, estamos en la recta final de la Liga y la incertidumbre acecha al Madrid y al Barsa. Los blancos tienen una notable ventaja porque han sido mejores hasta ahora, pero salvo sorpresas hay dos partidos que van a marcar el desenlace. Uno es la visita del Real al Calderón y otro el encuentro del Nou Camp. Si los de Mourinho salvan el primer envite aunque sólo sea con un empate será muy difícil que pierdan el título. Y si ocurre lo peor tampoco está tan claro que el Barsa lo vaya a tener fácil. El Madrid actual es un equipo temible porque tiene una capacidad realizadora que no recuerdo en la historia del fútbol español. Por el contrario, el Barsa es más fiable en cuanto al juego de conjunto. Son, sin duda, los dos mejores equipos del mundo, con el gran mérito para los azulgranas de que se basan en la cantera y sus rivales en la cartera. Es cuestión de criterio y gustos.
Disfrutemos de nuestra Liga y del gran momento de nuestro fútbol a todos los niveles. Algún día lo echaremos de menos.

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