MADRID & BARSA, ALGO MÁS QUE CUATRO PARTIDOS

No es sólo una confrontación a cuatro partidos con tres puntos, una final europea y un título en juego. Es mucho más que fútbol. Es la confrontación de dos ideas diferentes deportivas. Por un lado un club, el Madrid, con la mejor historia del fútbol a sus espaldas pero que descubrió con el Sr. Pérez en los fichajes de relumbrón su nuevo “El Dorado”, siendo infiel a lo que fue siempre su trayectoria, con escasos y carísimos resultados deportivos, por cierto.  Por otro el Barsa, que siempre fichó a los jugadores más famosos,  con  magros logros hasta hace unos años, logrando por todo bagaje ser un histórico segundón de lujo del anterior. Y que ahora, desde la llegada de Guardiola, escogió una filosofía deportiva basada en la cantera con algunos retoques foráneos. Hay quien dice que eso empezó antes, pero los datos demuestran que no es así. Es verdad que con Cruyff se empezaron a poner las bases de una filosofía futbolera muy singular empezando desde La Masía, y que los entrenadores que le siguieron disfrutaron de algunos frutos, pero ha sido con el actual entrenador, quien dijo que no quería tantas figuras dando el mando a Xavi, consolidando en el equipo a Iniesta, Messi, sacando lo mejor de Pujol y Valdés, repescando a Piqué, y subiendo a Pedro y Busquets, con el que el Barsa ha logrado ser el mejor equipo del mundo en los últimos tres años, tal y como es generalmente reconocido. Si a eso le unimos que ha incorporado a jugadores contrastados en la liga española y que tiene en cartera, dándole oportunidades reales, a varios jóvenes canteranos con una calidad incuestionable, obtendremos el retrato robot de lo que es el Barsa actual. Sin perder de vista, como factor concluyente, que comparte la columna vertebral de su equipo con la laureada selección española. Por el contrario, el Madrid actual es una buena copia de lo que siempre fue el Barsa de antaño: cada verano seis o siete fichajes, entre ellos los mejores futbolistas del mundo sobre el papel, cambio de entrenador  por temporada y con la obsesión de ganarle a Barcelona año tras año. Es decir, la antigua historia pero al revés. Incluso, y esto para los madridistas es muy triste, con el factor imagen de los neutrales en contra; antes el equipo más querido en general, aparte del local, era el Madrid, ahora se aplaude a los jugadores del Barsa.
Lo realmente paradójico de toda esta historia es que la mayoría de aficionados blancos aplauden este cambio de tornas tan flagrante.  Por poner un ejemplo, el Sr. Pérez tiene una aceptación popular entre sus filas de la que no ha disfrutado ningún presidente desde Bernabéu. E incluso más que aquél; basta pensar que a D. Santiago lo zarandearon dentro de su coche algunos seguidores madridistas. Claro que el actual se marchará antes de que le pase; ya se fue una vez antes de que salieran los pañuelos. Y esta realidad habla de lo listo que es D. Florentino. Por no hablar de aquello de que quién lo conocía y quién era en el 2.000. Éste sí que es un crak.
Y luego está lo del factor económico. Dicen en algunos foros que el Madrid es el equipo más rico del mundo, porque es el que más ingresa, sin pararse a pensar que también es el que más gasta. Habría que mirar bien sus balances, pero esto sólo lo sabremos cuando la actual dirección del club lo deje. Entonces veremos, pero de momento la deuda viva es astronómica. Mientras rule no es chamba, que se dice en la huerta. Ahora bien, ya no hay ciudad deportiva en la Castellana que vender.
Cantera y bemoles contra dinero, camisetas y nombres. Esta es la cuestión. Yo de algunos no lo tendría tan blanco. Tal vez un blanco segundón tirando a hueso.

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