EL PRODUCTO NACIONAL Y VÍSPERAS DE LUTO

Qué ganas tenía de ver al Madrid vestido de producto nacional. Ha tenido que ser en un campo cuesta arriba para los visitantes, el antiguo Sadar de Pamplona, donde Mourinho se haya caído de su abigarrado guindo foráneo alineando a seis españoles para dar un golpe casi definitivo a la Liga. Y ahora, cuando seguramente le lloverán los elogios, es cuando me inclino por alinearme entre los que creen que es un técnico para equipos pequeños, como dice mi contertulio Carlos Peñalver, o directamente un mal entrenador, que diría el ex colegiado y amigo Ángel García. La clave de esta cuestión está en la siguiente pregunta que nos hacemos muchos: ¿es que con estos jugadores no se podría haber ganado claramente en Villareal? Y no sólo ésa, sino esta otra: ¿Esos jugadores: los Casillas, Arbeloa, Ramos, Albiol, Alonso y Granero, hubieran dado el humillante espectáculo futbolístico y extra deportivo que dieron los blancos por tierras castellonenses y por tantos otros campos? A buen seguro que no. Ítem más: ¿tan corto de entendederas es el técnico luso? Porque vimos que para dar con la tecla adecuada y jugarle al Barsa de tú a tú necesitó de varios ridículos previos. Y, acabemos: ¿qué ocultos intereses hay detrás del fichaje y alineación de tanto jugador extranjero mediocre en el Madrid?

A pocos se les escapa que estamos hablando de jugadores que han ganado títulos con el Real, y la mayor parte ellos son campeones de Europa y del Mundo con España ¿Alguien nos puede explicar cuándo les llegará alguno de los extranjeros que han jugado muchos partidos en sus puestos a las suelas de sus botas? Y no sólo podemos hablar de los futbolistas españoles que actualmente militan en el club, sino de bastantes de los que han despreciado y andan por ahí dándolas todas en sus equipos habiendo salido del equipo blanco. En varias ocasiones hemos reiterado los nombres de muchos de ellos que están en la mente de todos: Javi García, Mata, Borja, Rodrigo, Jurado, Soldado, etc., por no hablar de los que todavía están en las bases.

Guardiola afirmaba el otro día que la única diferencia entre sus criterios y los del técnico argentino Bielsa, revelación del año en la Liga y en Europa, con otros entrenadores, es que ellos dos ponen a los canteranos y éstos no. Y realmente le asiste toda la razón. Morientes corroboraba este criterio diciendo que de no haber sido por la valentía de Di Stéfano y de Valdano la quinta del Buitre y Raúl probablemente no hubieran existido.

El producto nacional está de moda en el fútbol europeo y mundial. La selección absoluta y las inferiores, el Barsa, el Bilbao, Raúl, Mata, Torres y tantos otros, junto con algunos técnicos españoles, lucen los mejores carteles en cualquier plaza extranjera. A ver cuándo se dan cuenta de esto los lumbreras que dirigen al Real Madrid y se dejan de tantos cantamañanas que oscurecen la impoluta zamarra blanca.

En cuanto al luto, por Cartagena, desgraciadamente, ya andan preparando las exequias de un deceso anunciado. Parece increíble que con la indudable calidad para segunda de muchos de los componentes de su plantilla estén coleando a estas alturas de la temporada. Pero el fútbol es así. Otras temporadas, seguramente por el acierto de Juan Ignacio Martínez, se cogieron rachas favorables y hasta se rozó el ascenso con jugadores veteranos haciendo el mejor fútbol de la categoría. Y, paradójicamente, con plantillas más limitadas que la actual exceptuando a dos o tres jugadores. Ahí reside una parte de la grandeza de este deporte: nunca se puede asegurar a priori qué resultado dará un equipo. En el Murcia, por ejemplo, todos recordamos temporadas en las que se consiguieron ascensos a primera con unas plantillas tan limitadas que hasta las jornadas finales no se hablaba de ello. Recuerdo unos años con Mesones y José Víctor en los setenta y otro más reciente con David Vidal en que sucedió así.
Y lo peor para el Cartagena no será el descenso. Lo verdaderamente grave vendrá después, como anunciamos. En el momento en que su actual presidente se canse y deje el club estaremos otra vez en el deprimente pasado no muy lejano. Y es que, cuando se basan sólo en la iniciativa y en el dinero de un señor, los equipos modestos tienen las patas cortas. Aviso a navegantes para los ahora casi salvados murcianistas. El luto está presto en el arca.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *