EL FRACASO DE LAS S.A.D. EN EL FÚTBOL

Nacieron como la solución a la ruina cíclica de los equipos de fútbol pero han resultado un gran fiasco; precisamente han potenciado todos los males que padecía. Y desgraciadamente han producido dos aún peores: el alejamiento de los aficionados tradicionales de sus clubes de toda la vida y la pérdida del fútbol de cantera.

Con aquello de que los equipos son ahora de unos señores que pusieron su dinero por variopintas e interesadas razones, algunas de ellas bastantes oscuras,  el buen aficionado se ha desentendido  de las dificultades del equipo cuando vienen los problemas. Que lo resuelva el dueño, piensan con razón. Yo recuerdo cuando las asambleas de socios del Real Murcia, por ejemplo, eran vivas y frecuentemente se tomaban decisiones importantes para la marcha del club. Y si no, al menos había debate y se mantenía vivo el tejido social. Cuando ahora vemos en la prensa las asambleas de cualquier equipo convertido en SAD dan ganas de llorar; hay más personas presidiendo que asistentes. Y las decisiones, como es natural, se aprueban con cerca del cien por cien de los votos que son los de su dueño, quien cubre, o aparenta, año tras año los millonarios déficits que se producen. Si a los aficionados les parecen buenos los acuerdos bien, y, si no, también; el que paga manda.
Alguien me podría decir, y con razón, que cuando el Murcia era de los socios fue agonizando hasta casi desaparecer.La directiva que yo presidí puede dar buena cuenta de ello, pues cogimos el club en enero de 1.993 con los futbolistas encerrados porque llevaban tiempo sin cobrar y con las autoridades y fuerzas vivas de la ciudad preparando ‘el digno entierro del Real Murcia’, en palabras del alcalde de entonces; el Murcia agonizaba. Aquella confesión personal no hacía sino reconocer la difícil situación que se vivía en torno a nuestro equipo que unos meses antes le habían bajado a 2ª B en los despachos, precisamente por no haberse transformado en SAD. Esa historia ya está muy contada – fue el único club español al que se le aplicó la ley, pues al Sevilla y al Celta, en la misma situación, los dejaron en 1ª y ésta tuvo que ampliarse a 22 equipos- y no viene al caso, pero sí recordar que coincidió con otra crisis económica. Y de aquello fuimos saliendo con  imaginación y entusiasmo logrando ascender a 2ª A  con la  modesta ayuda económica inicial de un empresario al que la crisis se llevó por delante – precisamente nuestro patrocinador- y del Ayuntamiento, fundamentalmente,  mas el apoyo de la Federación.
Las SAD sólo han presentado una ventaja relativa para  los equipos: generalizarla posibilidad de protegerse legal y temporalmente de la ruina mediante un concurso de acreedores. Pero esto, si no hay quien la respalde, tiene las patas muy cortas. En realidad ha servido para que los dueños de los clubes ganen algo de tiempo y esperar tiempos mejores. Lo que ocurre en la actualidad es que la crisis es tan tremenda y será tan duradera que pocos equipos en esa situación resistirán mucho más tiempo si no entra dinero fresco. Miremos el acuciante caso del Málaga en la actualidad.
Y decía que el segundo efecto pernicioso que han tenido ha sido el declive de las canteras. Se trataba para los dueños de hacer un supuesto buen equipo rápidamente para lucirse ante los poderes públicos y conseguir así los objetivos lucrativos marcados a cambio de poner su dinero en el equipo de la ciudad, – de eso también sabemos mucho en Murcia- y claro, los futbolistas jóvenes no aseguran triunfos a corto. Pero esto ha pasado en muchos sitios. Quizás el único caso positivo sea el del Villarreal, que sí ha potenciado su cantera probablemente por la excepcionalidad de Fernando Roig.
De todas formas, veremos quién sale vivo con la crisis económica que padecemos. Me temo que estamos ante un cambio total en el fútbol español. Y eso que aún pervive la ventaja del dineromal repartido de la televisión que antes no existía.
La prueba del fracaso de las SAD es que los clubes, salvo los de siempre, siguen arruinados.
Aun a la fuerza, ojalá que emerja señero el fútbol de cantera; es el más auténtico. Nos tacharán de románticos, pero muchos añoramos  cuando eran importantes y numerosos los canteranos en nuestros equipos. Pero ¡ojo!, ahí están el Barsa y el Bilbao.¿Son anticuados? ¿Usted se apuntaría? 

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